lunes, 13 de diciembre de 2010

Como agua entre las manos

Como agua entre las manos

Como en los tres más recientes campeonatos, Santa fe quedó por fuera de la disputa de la gran final en la última fecha de los cuadrangulares. Esta vez Deportes Tolima fue su verdugo.
Es muy difícil comentar lo que fue este partido porque está lleno de sentimientos encontrados, de mucha desilusión, pero hoy, mucha resignación. 
Para este, el partido más importante del año, Santa fe se encontraba con su plantel completo y en perfección de condiciones, tanto física, como mental, el único que por acumulación de amarillas no pudo estar fue Carlos Valdez, capitán del equipo. A última hora el técnico se decidió por Mario Gonzales en vez de Alejandro Bernal ya que éste último no se encontraba en plenitud de sus condiciones. En consecuencia el equipo formó con Julio en el arco; Noguera, J González, AF González, Otálvaro;  Anchico, Torres, M González y Seijas, de enganche Pérez y adelante y único punta, Nazarith.
Con el ingreso al campo el rojazo ya estaba clasificado y no tenía preocupación alguna, pero lo que se vio en el teatro de los sueños criollo fue otra cosa. Un Santa fe que quiso cerrar el partido temprano acudiendo a su fuerte, el manejo del balón y la salida por los costados de sus laterales. El expreso no salió a esperar que proponía el visitante, que, en el primer tiempo, fue más bien poco o nada, sino que por el contrario adelantó todas sus líneas, esto se evidenció en los constantes fueras de lugar en los incurrieron los delanteros pijaos.
Así, el primer tiempo transcurría con un total dominio local, un dominio que no pudo ser concretado con un gol, que al final pesó demasiado. Varios remates de tiro libre de Nazarith y uno de Omar Pérez fueron aproximaciones importantes del equipo, sumada a una en el minuto 22 después de una jugada de triangulación entre Anchico y Seijas que este ultimo perdió increíblemente debajo del arco defendido por el hasta ese momento figura del partido, el buen portero Paraguayo, Anthony Silva.
Como un presagio de que las cosas no iban a la larga a salir como queríamos todos los hinchas santafereños, al minuto 28 llegó la primera mala noticia de la noche, Seijas cabeceo un buen centro de Mario González que llegó por izquierda, pero el fuerte central tolimense Yesid Martínez, llegó tarde y chocó su dura cabeza con la del venezolano. En ese momento hubo preocupación en el estadio ya que los propios jugadores del Tolima llamaron a los médicos. Se temía lo peor. Pero como un león herido, el veneco se levantó, y a pesar del fuerte golpe, siguió jugando.  Tan solo ocho minutos después,  Seijas se empezó a quejar de un fuerte dolor en una de sus costillas izquierdas, en ese momento nadie en el Campín sabía lo que pasaba. Lo único cierto es que tuvo que salir del partido en medio de un mar de lágrimas, lágrimas de una verdadera gladiador, de un verdadero representante de la raza santafereña.
Ante esa calamidad, el matemático Otero tuvo que mover sus fichas y a diferencia de todo el semestre, creo que las movió mal. Entró Efraín Viáfara.
El segundo tiempo sí que mostró cosas bien distintas, el Tolima salió de su letargo y tediosa forma de ver el partido, producto de ellos, se vieron salvadas impresionantes de Julio que en más de una vez ahogó el grito visitante.
Lo cierto es que el balón se le envolató a Santa fe debido, quizá, al volante de menos que tenía el equipo. Para cerrar el partido entró a la cancha Juan Carlos Quintero, cosa que no pudo ser posible. El tiempo marcaba 89 minutos y los nervios aumentaban en las dos tribunas. Tras un saque de banda Wilder Medina, goleador de la Liga Postobón, remató de zurda y dejó sin movimientos a Julio quien vio cómo entraba el balón a su arco. Gol inatajable, impensado, increíble, pero gol al fin y al cabo que dejaba a Santa fe con la ganas de una final después de cinco años.
Escribir estas líneas ha sido la verdad muy difícil, intentar dar un concepto de algo que causa tanto dolor e impotencia a la vez es complicado, pero hoy después de unas horas y de constantes burlas de hinchas de equipos eliminados hace rato, sé que esto que siento, es lo que identifica al hincha de Santa fe. El sufrimiento, la ilusión y luego la desilusión hicieron, hacen y harán parte del ser cardenal. Eso precisamente es lo más bonito de este sentimiento, dicen que la fe es la certeza de algo que no se ve, que no se ha visto y que probablemente no se verá jamás y por eso lo que siento por el equipo de mis amores es fe, independientemente que me muera sin verlo campeón.
Hoy se acaba un sueño que muy seguramente volverá a gestarse en seis meses, lo que siempre estará ahí es la ilusión de los hinchas  que somos los únicos que siempre estaremos apoyando al rojo de Bogotá.
Como esta es la última vez que escribo por este año, les dejo mis contactos a los lectores hinchas que quieran saber un poco más del equipo en esta temporada navideña.
Felices fiestas y que ojalá el nuevo año nos traiga tan la anhelada séptima estrella.
Para twitter en @alejobustamante


miércoles, 8 de diciembre de 2010

A un punto de la final

A un punto de la final
En un partido muy parejo, Independiente Santa fe ganó su encuentro ante Equidad Seguros. Ahora espera al Tolima en Bogotá el próximo sábado y de conseguir tan solo un empate, jugará la final.
Con este triunfo 0-1, no solo quedamos a un paso de las finales, sino que también aseguramos por lo menos participación en La Copa Sudamericana del próximo año. Para este partido el matemático Otero no puedo contar con Agustín Julio quien no se pudo recuperar de una molestia en la espalda, ni tampoco con Sergio Otálvaro que tiene una contractura muscular leve. En consecuencia el equipo formó con Vargas; Anchico, AF González, Valdez, Noguera; Bernal, Torres, Seijas M González; Pérez y Nazarith, el clásico 4-4-1-1.
Como era de esperarse, el local fue el que empezó a dominar las acciones de juego pero sin mucha profundidad. No obstante fueron tres las intervenciones casi milagrosas de nuestro portero Camilo Vargas que de suplente sólo tiene el rótulo. Promediando el primer tiempo, el partido se hacía enredado, Omar Pérez estaba muy bien marcado por los recios volantes aseguradores, Anchico lucía equivocado en la entrega y Seijas no había tocado siquiera el balón. La única fórmula que tenían los jugadores del rojo eran los pelotazos pero el único hombre en punta era insuficiente para hacer daño al arco de Equidad.
La fórmula que están encontrando los equipos a los que enfrentamos siguen siendo los centros de costado, es algo en lo que se tiene que trabajar porque se están dando ventajas en ese sentido. Nuestros laterales están haciendo sombra a las incursiones rivales y esas pelotas siempre complicarán al golero que defienda los intereses cardenales.
Cinco minutos antes de terminar el partido, Nazarith recibe un pase de Omar Pérez y el jugador del millón de dólares la baja de pecho y antes de dejarla caer al suelo, remata  fuertemente al arco defendido por Germán Caffa quien no pudo evitar la apertura del marcador. Golazo del goleador cardenal.
El primer tiempo, hay que decirlo, a pesar del triunfo parcial, fue para la Equidad. Manejó mucho mejor el balón pero no puedo definir gracias a la mala puntería de sus delanteros, pero también por la excelente actuación del canterano golero santafereño.
Para el segundo tiempo, Alexis García, técnico asegurador, decide hacer un cambio “ofensivo” ya que saca a un central y mete a un delantero, de esa forma manda a Jhon Viáfara a ocupar el puesto de defensa central.  Con este cambio, le quedó mucho más espacio para trabajar a Omar Pérez que se echó el partido y el equipo  en sus hombros. Santa fe, empezó a tener posesión, si hacer mucho daño, pero al fin y al cabo íbamos ganando.
La Equidad tuvo un par de llegadas, resultado de contragolpes, una que el ex delantero de Millonarios, Leonardo Castro, se comió de frente al arco y otra de Sherman Cárdenas que salvó la gran habilidad felina de Camilo Vargas.
A diez minutos del final salió Luis Manuel Seijas por Juan Carlos Quintero, para darle más contención al juego. Cambio entendible por el marcador, por el minuto del partido y sobre todo por el bajo rendimiento del veneco. Cinco minutos después, salió por un golpe en el tobillo la figura de los cuadrangulares para Santa fe, Cristian Nazarith. Afortunadamente el golpe no es importante y nuestro goleador estará con el equipo el próximo sábado en el Campín.
En tiempo de reposición, tuvimos la oportunidad de alargar el marcador pero desafortunadamente, la escasa visión que tenía el “trensito” Valencia (entró por Nazartih), le impidió habilitar a Mario Gonzales quien llegaba solo por la izquierda.
Una frase que hemos usado muchas veces este semestre es: “Aun no se ha ganado nada”, es muy cierta, si no le ganamos al Tolima, o por lo menos empatamos, nos quedamos con las manos vacías, así que con mesura vamos tomando a paso a paso los resultados del equipo. Santa fe viene cumpliendo con sus actuaciones y es hora que nosotros los hinchas hagamos lo nuestro. Es nuestra obligación llenar con 25.000 almas cardenales el sábado nuestro teatro de los sueños, el Campín.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Se perdió y punto

Se perdió y punto
En un partido de difíciles condiciones climáticas, el expreso rojo cayó en condición de visitante 1-0 ante el Atlético Huila, no obstante sigue con la mejor opción de clasificar a la final ya que el Tolima también fue derrotado.
En el estadio Guillermo Plazas Alcid de la ciudad de Neiva ante unos 8000 espectadores Santa fe cayó por primera vez en los cuadrangulares semifinales ante un rival y una plaza que nos trae más malos recuerdos que otra cosa.
El matemático Otero tuvo que hacer un par de cambios en la nomina inicialista y en el modulo táctico. El equipo se paró 4-4-1-1  con A Julio; Noguera; Valdez, AF Gonzales y Otálvaro; Anchico, Torres, Seijas y Bernal; Pérez como enganche y único delantero Efraín Viáfara. Cristian Nazarith no fue de la partida ya que le tocó pagar la fecha de suspensión que tenía pendiente hace tres fechas.
Como a lo largo de los cuadrangulares Santa fe empezó el partido abajo ya que a los tres minutos Rafael Castillo enganchó a Andrés Felipe Gonzales y remató al arco dejando sin opción al golero cardenal. Tempranero gol que echaba abajo el planteamiento que se trabajó del equipo. Pero es que el Huila tenía la espinita adentro por el gol en el último minuto de la fecha anterior y a lo largo de la semana lo advirtieron en los medios de comunicación incluso con un lenguaje vulgar.
Después del gol de camerino el partido fue absolutamente para Santa fe, que, a pesar del pésimo estado de la cancha, común denominador en los estadios colombianos, Omar Pérez se juntaba con Seijas quien reaparecía tras una lesión para darle balones a Viáfara único en punta.  Por la misma soledad nunca se pudo llegar claramente a inquietar el arco del buen arquero opita, Luis Fernández.
Minutos antes de terminar el primer tiempo hubo un par de jugadas sobresalientes: en la primera,  me quedó la duda de si fue penal o no, una jugada en donde el arquero atropelló a Efraín Viáfara a lo que el árbitro decidió ni siquiera considerar, y en la segunda y a sólo tres minutos de terminar el primer tiempo, Agustín Julio sintió un fuerte dolor de espalda, por el cual tuvo que ser sustituido por el buen arquero de las divisiones inferiores santafereñas, Camilo Vargas.
Para el segundo tiempo, el equipo de la capital mantuvo las ganas y la buena actitud en la parte ofensiva, dejando algunas dudas en el sector defensivo, sobretodo en el costado de Andrés Gonzales.  Pero el Huila no quería perder lo que ya tenía ganado hasta el momento, por lo tanto decidió retroceder todas sus líneas dejando el único espacio para un segundo gol al contragolpe.
Seijas que volvía  tras dos fechas de ausencia, se mostró cansado y un poco bajo de ritmo por lo que tuvo que ser sustituido por Néstor Salazar al minuto 55 quien entró a jugar a lo que nos tiene acostumbrados, a nada. Posteriormente entró Mario Gonzales quien después de la lesión a principios de año no ha podido recuperar el nivel que se le conoció por esos días. Todos los cambios santafereños fueron guiados para conseguir al menos el empate, que nunca llegó.
Se perdió un partido, porque sencillamente no se dieron las cosas, no quiso entrar el balón  y en algunos jugadores se evidenció el mal estado de la cancha. Se perdió el partido y punto, no hay nada más que decir. Seguimos con los mismos siete puntos, la buena noticia fue que el Tolima también cayó, por lo tanto seguimos con los mismos dos puntos de ventaja en el liderato y con la mejor opción de clasificar a la final por el cuadrangular A.
El próximo partido será en el estadio de Techo en la ciudad de Bogotá, miércoles festivo 8 de diciembre. Esta es una plaza en donde siempre nos hemos sentido como locales y hemos jugado como tal. Hay que ir y acompañar al equipó, que ellos sientan que 14.000 almas (aforo total de Techo) están acompañando a esos 11 leones que de ganar estarían a un solo paso de la final.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Otra victoria a lo Santa fe

Otra victoria en el minuto cardenal
Independiente Santa fe ajustó su segundo triunfo de los cuadrangulares tras ganar 2-1 al Huila en tiempo de reposición y es nuevo líder del cuadrangular con siete puntos.  El partido se jugó en el Campín ante unos 15.000 aficionados aproximadamente.
Para este partido el Matemático Otero tuvo que hacer un par de cambios en la nómina inicialista, uno por suspensión y otro por decisión técnica, en consecuencia el equipo formó con su habitual 4-3-1-2 de local con A Julio; S Otálvaro, AF Gonzales, C Valdez, F Noguera; Y Anchico, D Torres, A Bernal; O Perez, C Nazarith y E Viáfara.  
Cuando trascurría el minuto cinco y no había un claro dominador, llegó un centro al área que dejó corto Otálvaro y Rafael Castillo, delantero opita, remató de primera intensión y su tiro se desvió también en Checho y descolocó completamente a Agustín Julio, quien vio como se colaba el balón a la red. Era el 1-0 tempranero y el equipo tenía la obligación de sobreponerse a las adversidades tempraneras como el partido pasado.
Y así fue, tan solo nueve minutos después de la apertura del marcador, llegó el tanto del empate por parte de Efraín Viáfara tras un saque largo de Agustín Julio a la espalda de los centrales huilenses, nuestro delantero ganó con potencia y anotó un golazo que daba la tranquilidad momentánea a las toldas rojas.  Después del empate, Santa fe se hizo dueño del partido sin ser muy profundo y es que creo que con dos delanteros, Omar Pérez le cuesta mucho trabajo ser el motor ofensivo del equipo y por ratos se convierte en un cuarto volante netamente de marca.
Antes de que se esfumara el primer tiempo, Santa fe tuvo dos opciones de larga distancia: una por medio de Daniel Torres, quien pateo de frente al arco, pero el balón se fue por encima de travesaño y otra por Otálvaro quien enganchó a su pierna menos hábil pero sin embargo soltó un remate durísimo controlado por Luis Fernández, arquero visitante.
Con el partido en tablas, llegaría una mala noticia, nuevamente al técnico Otero le tocó hacer cambios por lesión, ya que al minuto 34 se lesionó Alejandro Bernal que viene siendo figura del equipo en los últimos partidos. Entró Mario Gonzáles.
Antes de terminar el primer tiempo, Félix Noguera tuvo una opción de tiro libre de costado que salvó nuevamente el arquero visitante y Cristian Nazarith tras pase como con la mano de Omar Pérez cabeceó débilmente para que el balón de fuera mansita a las manos del hasta ese momento figura del encuentro, Luis Fernández.
El segundo tiempo ya mostraba el paso de los minutos en la cancha ya que por sectores estaba con barro y se hacía cada vez más lenta. Al minuto 56 se lesionaría el bastión del medio campo cardenal, Daniel Torres, quien fue relevado por Juan Carlos Quintero que no tiene tanta capacidad en marca que el nacido en Cáqueza, Cundinamarca. Con el pasar de los minutos los jugadores santafereños acusaban cansancio y le dieron al dominio del juego al Huila que tuvo la mayoría de las opciones de gol del segundo tiempo. Pero Agustín Julio respondió como nos tiene acostumbrados, con jerarquía y con el nivel que le sirvió para ser convocado a la selección Colombia. Por lo menos fueron cinco las opciones claras que salvó en los últimos minutos.
Cuando ya parecía que el partido se iba a ir en tablas, en ese momento, los cánticos de la Guardia no paraban en alentar al equipo y trasmitirle la mejor energía para poder ganar. El árbitro decidió dar tres minutos más de descuento y fue en el primero de ellos cuando el recién ingresado Oscar Rodas hizo un centro para la cabeza de Cristian Nazarith que cabeceó como se debe, duro y abajo, el portero opita quien hasta ese momento había sido la figura de los visitantes soltó el balón y el mismo Nazarith lo metió, decretando el triunfo cardenal en el minuto de Dios, que últimamente se ha convertido en el minuto cardenal.
Otra victoria a lo Santa fe, con garra, corazón, pero sobretodo con mucha jerarquía de estos leones que nos muestran a todos los hinchas que el camino a la séptima está un escalón más cerca.
El próximo partido será el sábado 4 de diciembre, nuevamente contra el Huila, pero esta vez en la ciudad de Neiva. Esperemos que podamos contra nuevamente con Seijas, Torres y Bernal.






jueves, 25 de noviembre de 2010

Victoria a lo Santa fe

Especial victoria a lo Santa fe
En el estadio el Campín, correspondiente a la segunda fecha de los cuadrangulares finales, el expreso consiguió una clara victoria con garra, amor por la camiseta y por ratos orden táctico, ante Seguros la Equidad y llegó a cuatro puntos.
El del miércoles en la noche fue uno de esos partidos que ilusionan, un partido que hace hinchas, un partido en donde las almas no dejan de gritar, y también es un partido en el que es imposible no ilusionarse.
A pesar de las malas noticias que se produjeron en la semana con respecto a la lesión de Seijas, el profesor Otero mandó a la cancha a lo mejor de la nómina titular. En consecuencia el equipo formó con Julio en el arco, Noguera, Valdez, J Gonzales, Otálvaro; Anchico, Torres, Bernal; Pérez; Nazarith y Salazar.
Antes de este partido, los jugadores y cuerpo técnico colgaron una valla en el lugar de entrenamiento que decía “la madre si no llenamos el Campín”. Con esta consigna todo el plantel requería la presencia de los hinchas en el estadio para mitigar el déficit económico y para qué acompañaran al equipo. La hinchada respondió. Fueron más de 19.000 almas cardenales alentando a once leones inicialmente que saltaron a la cancha a vencer a un equipo que en la historia reciente se ha convertido en nuestra bestia negra. Así mismo los hinchas hicieron lo suyo, pusieron una pancarta que decía “la madre si no ganamos”, advirtiéndole a los jugadores que el compromiso, el amor y la entrega debe ser de parte y parte.
El partido arrancó con un poco de confusión en las toldas cardenales. En el frente de ataque había dos delanteros con similares características que se robaban espacios y que, como a lo largo del semestre, juntos,  no producían absolutamente nada. En los primeros minutos, Santa fe lucía desconcentrado en ataque, pero muy sólido atrás. La Equidad era dueño y amo del partido hasta el minuto doce en donde ocurrió algo que a la larga, terminó definiendo el partido. Ante la expulsión a los doce minutos de Jhonnier Gonzales por un golpe a Elkin Serrano en un tiro de esquina, los hinchas en las tribunas presentían lo peor.
Cuando la noche parecía que se venía encima, el cuerpo técnico hizo una movida obligada y tal vez el propio destino se encargó de corregir el error de tener a dos delanteros parecidos en el ataque.  Entró Andrés Gonzales por Palmira Salazar, quien hasta ese minuto no había tocado el balón. Al equipo que tenía sólo diez jugadores, le restaban muchos minutos complicados, ante un rival que siempre en condiciones normales ya es difícil y que cuenta con jugadores de mucha jerarquía.
Lo cierto es que después de la expulsión el expreso cogió el toro por los cuernos. Se vio más mucho más cómodo y desenvuelto en ataque y el recién ingresado no tuvo nada que envidiarle a Jhonnier. Los espacios que dos delanteros le quitan al enganche del equipo, Omar Pérez, se volvieron a encontrar, profundizando el ataque. Al minuto 31 y luego de un centro-remate a gol, Félix Noguera marcó el primer tanto cardenal en un balón que se paseó por el área chica y se internó en lo más profundo de la red. Victoria parcial de un equipo que era más con un jugador menos.
Para el segundo tiempo, el partido inició como terminó el primero, con posesión santafereña del balón. Y muy rápido, al minuto 50 en uno de los batacazos a los que nos tiene acostumbrado Cristian Nazarith, decretaría el segundo gol en remate de tiro libre. Golazo del delantero ha silenciado la boca de más de uno, incluso del que les escribe.
 En las tribunas del Campín en ese punto todo era felicidad, como hacía mucho tiempo no escuchaba con tal pasión los canticos de la guardia que estaba completamente llena y oriental general y platea también. El único espacio vacío en el estadio correspondía al otorgado al equipo visitante, pero como es un equipo joven y como era de esperarse se llenó.
Promediando la segunda etapa el partido se tornó más difícil aun ya que La Equidad se vino encima del pórtico de Agustín Julio, pero ante eso,  los diez leones que permanecían en la cancha corrían, metían, defendían y atacaban en conjunto.  Pero en una jugada muy discutida que decidió validar el juez de línea,  llegó el descuento de los aseguradores por medio de John Viáfara al minuto 81. El partido se complicaba mucho más porque ahora la diferencia era sólo de un gol y era una incógnita cuánto tiempo más podían aguantar.
Ante eso y debido al desgaste físico que presentaron varios jugadores, al minuto 78 salió Omar Pérez de notable sacrificio en marca por Mario Gonzales para darle un poco más de posesión de balón. Cuando el reloj marcaba los 90 minutos el que intenta ser el protagonista de todos los partidos, el juez central Imer Machado, resolvió añadir cinco minutos más. La Equidad arremetía con desorden, pero la saga defensiva del equipo se mostró muy organizada y cuando tan solo faltaba 30 segundos para el final del partido Mario Gonzales robó un balón y como la todas las líneas del visitante estaban tan arriba, prácticamente desde la mitad de la cancha se encarriló hacia el arco rival y a la salida del golero anotó el tres por uno final. Por cómo se dio el partido, fue una victoria casi heroica.
La de anoche fue una de esas victorias que queda en la retina de todos los hinchas y periodistas, de esas que enamoran, de esas que hacen pensar en que el equipo está para grandes cosas. Pero como ha dicho siempre el profe Otero y todo lo jugadores, -vamos paso a paso-
El próximo partido será nuevamente en el Campín, ante un Huila que viene de perder en condición de local ante el líder (por el punto invisible) El Deportes Tolima. El partido será trasmitido por televisión abierta el sábado después de las 6 de la tarde. Esperamos que nuevamente se llene el estadio.

domingo, 21 de noviembre de 2010

Santa fe pecó y rezó, por eso empató

En el estadio Manuel Murillo Toro de Ibagué, el expreso rojo consiguió su primer punto de los cuadrangulares tras empatar a dos goles con el Tolima. Cristian Nazarith marcó en dos oportunidades.
En la cuidad musical de Colombia, Santa fe afrontó el primer partido correspondiente a los cuadrangulares semifinales. El expreso enfrentaba al esquipo más regular de los últimos torneos, además de ser el líder en el todos contra todos y el líder de la reclasificación.  En una cancha en pésimo estado, apenas normal por el crudo invierno que azota el país y con un estadio a media capacidad el equipo cardenal repitió la misma nómina que le ganó al Huila. A Julio, F Noguera, J González, C Valdez, S Otálvaro; A Bernal, D Torres, M González; L Seijas, O Pérez y C Nazarith.  A pesar de que éste último recibió tarjeta roja el partido anterior pudo jugar ya que Adolfo Valencia fue convocado a la selección Colombia sub 20, el jugador del millón de dólares fue la figura del encuentro.
El partido arrancó más disputado que jugado, con un dominio compartido por ambos equipos, El profesor Otero decidió que el módulo táctico fuera 4-3-2-1, eso en ataque, porque en defensa el módulo fue 4-4-1-1, con Seijas haciendo parte de la línea de cuatro, Omar de enganche y único punta Nazarith.
La primera opción clara del partido fue para Santa fe al minuto seis,  Luis Seijas robó un balón del central tolimense, hizo un centro para Nazarith que desperdició pegándole por debajo al nuevo balón “Tuchin”. Posterior a esa primer llegada albiroja, el partido lo tomó el Tolima,  y tuvo varias acciones de gol, conjuradas por la defensa cardenal y por Agustín Julio. El expreso se sacudió al minuto 21del dominio Pijao, con un tiro libre de Nazarith a unos 23 metros del arco defendido por Anthony Silva.  A esa altura del partido cualquier llegada a los arcos era peligrosa ya que la cancha estará muy rápida, encharcada y con segmentos de barro. Al minuto 25 un centro de Félix Noguera casi se convierte en el primer gol cardenal tras el remate de cabeza del argentino Pérez.
A pesar del buen juego que hacía Santa fe, al minuto 29 llegó el primer gol del encuentro. Los locales se fueron arriba en una jugada rarísima. Mario González se tironeó y entregó el balón, él no cayó en cuenta, ni nadie del expreso que la pelota seguía viva, pero los del Tolima sí, eso generó una jugada de tiro de esquina (que no fue) y el central Wilmer Díaz cabeceó libre de marca decretando la apertura del marcador. El expresó pecó.
El primer tiempo finalizó con un par de llegadas más de los locales, todas ellas por los costados, destapando una de las pocas debilidades que se le ha visto al expreso a lo largo del campeonato en defensa.
Para el segundo tiempo entró Yulián Anchico por el lesionado Mario Gonzales y el equipo fue otro bien distinto al del primer tiempo. Y es que Santa fe empezó avisando muy temprano, al minuto 46 Cristian tuvo una jugada clarísima de igualar el marcador pero el arquero Silva conjuró el grito cardenal. Con la entrada de Anchico el módulo cambió. Alejandro Bernal ocupó la posición de Mario y el cucuteño entró a hacer pareja por derecha con Otálvaro. Con esa sociedad llegó el empate tras un pase de crack de Checho a Nazarith que estaba solo y habilitado. Aunque Anthony Silva intentó achicar, el delantero valluno a servicio de Santa fe anotó el primero en su cuenta personal. Eso fue al minuto 52. Cinco minutos más tarde el recién ingresado incursionó por derecha y centró para que llegara nuevamente Nazarith atropellando desde atrás anotando el segundo gol cardenal y el segundo en su cuenta personal. Santa fe rezó.
Cuando el expreso dominaba a su placer el partido llegaron un par de situaciones inesperadas, Anchico quien era hasta ese momento la figura del partido por su manejo de balón y su proyección al ataque, tuvo que ser sustituido por Palmira Salazar al minuto 72 por una contractura muscular en la pierna derecha y sólo dos minutos después, fue Luis Seijas quien también se lesionó y tuvo que ser reemplazado por Efraín Viáfara. En ese momento del partido lo planificado por el profesor Otero durante la semana se vino abajo por las tres lesiones.
Santa fe tuvo un par de oportunidades de poder cerrar el partido con otro gol, pero la mala definición y el buen nivel del arquero local impidieron que ello se llevara a cabo. Cuando en el estadio Manuel Murillo Toro sonaban más los cánticos de la hinchada albiroja, llegó a sólo tres minutos del final un baldado de agua helada para las toldas cardenales. Wilder Medina quien está a la espera de una sanción de la Conmebol de uno a ocho años, por consumo de marihuana, recibió un rebote dentro del área chica, convirtiéndolo en el gol del empate.
Sin embargo el partido pudo haber sido para los locales ya que en el tiempo de reposición, el mismo Medina cogió a la defensa cardenal muy arriba y a la salida de Julio pico el balón y pegó en el travesaño. En ese punto Dios se puso la camiseta santafereña.
A pesar del malestar con el que terminaron nuestros jugadores el partido por haber dejado escapar esa valiosa oportunidad de “pegar primero”, hay que ser consientes que el equipo volvió al buen nivel y sobretodo y más importante, un delantero se reencontró con el gol. No hay que dejar pasar por alto las desatenciones en defensa que siempre nos están costando goles que a la postre nos lleva a la pérdida de puntos. Santa fe empató.
El próximo partido será este miércoles en el estadio el Campín contra Seguros la Equidad. Para ese partido necesitamos el apoyo masivo de la hinchada. Si no apoyamos al equipo en este momento ¿Cuándo?

domingo, 24 de octubre de 2010

Agridulce empate en la frontera

Independiente Santa fe empató en condición de visitante contra el Cúcuta Deportivo y no sólo cedió la punta, sino que también se alejó del primer lugar de la reclasificación.
En Cúcuta, frontera con Venezuela, el Expreso rojo empató a un gol ante un rival que nunca hizo nada para llevarse ese punto, e incluso, jugó 30 minutos del segundo tiempo con un jugador menos, debido a la expulsión de Jorge Bolaños por doble amarilla.
Con un solo cambio en relación al equipo que venía actuando los últimos partidos, Santa fe afrontó un encuentro en donde sirvió como juez del Doblemente Glorioso, que lucha por entrar a los ocho semifinalistas. En consecuencia los once leones inicialistas fueron: Julio; Otálvaro, Andrés Felipe González, Jhonnier González, Félix Noguera; Anchico, Torres, Seijas y Mario González; y arriba Nazarith y Rodas. Una doble línea de cuatro que nos tiene acostumbrados el Matemático Otero cuando el equipo juega de visitante
Santa fe arrancó a jugar con al capítulo de la Suramericana olvidado, con un presente prometedor, con un presente que lo tiene pensando únicamente en la tan anhelada séptima estrella. Y como es habitual en el equipo en cualquier estadio donde juega no salió a esconderse, salió a proponer  juego con sus laterales y con un muy buen manejo de balón de Anchico y del ídolo cardenal, Seijas. Sin embargo el local fue el primero en inquietar al minuto diez, el arco defendido por Julio con un centro del lateral Motilón, Jamell Ramos, y el posterior remate de Cesar Arias de chalaca. 
Los dirigidos por Juan Carlos “el nene” Díaz, que eran los de la necesidad, no mostraron ambición ofensiva, si en cambio, se mostraron desordenados y con poca profundidad. El único que se destacó fue el lateral derecho, Jamell Ramos.
Al minuto 26, el central del encuentro, Héctor Jairo Parra, pasó por alto un claro penal que le cometieron a Oscar Rodas, ya que cuando el delantero cardenal engancha, le quitan el pie de apoyo. No obstante de ello, el expreso no se achicopaló y siguió siendo el claro dominador del partido, pero sin mucha profundidad.
Cuando el aburrido primer tiempo parecía esfumarse llegó una incursión por izquierda de Mario González, pase de la muerte al veneco quien remató de zuda. Golazo cardenal. Golazo otra vez de un volante, pero golazo al fin y al cabo, que nos dejaba seguir siendo parcialmente líderes con 33 puntos. El equipo funcionaba bien.
El segundo tiempo, fue más de lo mismo, con un Santa fe sólido atrás. Los laterales, en esta ocasión, cumplieron más en marca que en ataque y unos delanteros que no generaban peligro alguno en arco Motilón. En el minuto 60 salió expulsado Jorge Bolaños por una dura entrada al bastión y figura del equipo en este partido, Daniel Torres. Este jugador viene demostrando sus excelentes condiciones partido tras partido y, de seguir con esa regularidad, estaría aplicando para la vacante que tendría que dejar Choronta Restrepo en esa posición en la selección Colombia. Félix Noguera también es otro jugador que callado viene rindiendo en la parte defensiva y hasta en la parte ofensiva de manera sobresaliente, tanto que ya ha marcado varios goles importantes.
Al minuto 61, entra a la cancha Alejandro Bernal en reemplazo del agotado Checho Otálvaro. Con este nuevo ingreso, el equipo tomó un nuevo aire y por el sector derecho, feudo de Bernal, llegaron las opciones más claras para Santa fe, sin una buena resolución por parte de los delanteros.
Cuando el partido lo controlaba más y mejor Santa fe, llega la jugada más discutida del partido. El central dictamina una falta dentro del área por parte de Andrés Felipe González quien se vio en la repetición, nunca tocó al jugador. Incluso, el central pudo haber pitado una mano cuando este mismo jugador estaba en el piso, pero de ser así también se equivoca ya que la mano es completamente involuntaria.
Ese error arbitral, lo convirtió en gol el delantero que si hace goles Wilson Carpintero. También le quitó la posibilidad a Santa fe de seguir siendo líder y le dificultó la posibilidad del cupo a Copa Libertadores por reclasificación ya que el Expreso llegó a 61 puntos, siete menos que el Tolima  que completó 68.
A tres fechas del final del todos contra todos, Santa fe quedó en el segundo lugar, lo cual sigue siendo importante ya que de seguir ocupando ese lugar tendríamos el punto invisible del grupo B (en caso de empate en puntos con otro rival, eso lo definiría).
En la próxima fecha el expreso recibirá al también clasificado Once Caldas de Manizales. Me gustaría ver una pareja de delanteros diferente para probar alternativas de cara a los cuadrangulares. Viáfara y Mario Gómez sería una buena opción.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Una eliminación dolorosa
Por no haber clasificado, el equipo cardenal, dejó de recibir 150.000 dólares por parte de la Confederación Sudamericana de Fútbol.

Independiente Santa fe salió aplaudido por sus hinchas luego de que fuera eliminado en octavos de final de la Copa Sudamericano a manos del Atlético Mineiro de Brasil con un marcador global de dos goles a uno. En un marco impresionante  se desarrolló el partido, en una noche despejada, donde la luna brillaba a toda potencia, en las tribunas del Nemesio Camacho el Campín, más de 20.000 almas alentando al rojo de Bogotá. Al salir el equipo, la Guardia preparó un espectacular show de papel picado, humo rojo y blanco, y por supuesto, los cantos característicos que aun retumban en los oídos de los asistentes al teatro de los sueños criollo. Todo estaba preparado y listo para una fiesta que, el único que faltó, fue el gol.
Con la trasmisión en vivo de Fox Sports, el partido comenzó pasadas las siete de la noche. El Expreso Rojo formó con los mismos hombres que derrotaron el fin de semana pasado al Junior: Julio; Otálvaro, Jhonnier González, Noguera; Anchico, Torres, Mario González Seijas; Rodas y Nazarith. En teoría una doble línea de cuatro, pero en la cancha se vio que Seijas cumplía la función de enganche, adelante de los volantes, en reemplazo del lesionado Omar Pérez. En consecuencia el esquema táctico fue 4-3-1-2.
Santa fe, quien era el de la necesidad, ya que tenía que remontar una diferencia de dos goles, empezó inquietando el arco de Renan Riveira con dos remates de Otálvaro en balón en movimiento al minuto ocho y otro al minuto 13 que pasó a sólo centímetros del arco rival. Seijas que fluctuaba en el centro del campo, alternaba su posesión en el campo, entre izquierda y derecha y de sur a norte. Pero lamentablemente el veneco, no estuvo en su noche ya que cuando se le encomienda suceder al 10 del equipo, el calvo Pérez, se ve incómodo.
Los volantes santafereños, hacían lo suyo, llevando al balón hacia adelante. Anchico se juntaba bien con Otálvaro por derecha, e incluso cuando Mario González pasaba a ese costado, el equipo mostraba un gran volumen de ataque. Pero con el paso de los minutos y del monólogo cardenal, el equipo se volvió predecible ya que todas las acciones de gol llegaban por ese costado. No se vieron variantes.
Así se fue el primer tiempo, con un monólogo santafereño, quien vio a su rival, jamás acercarse al arco defendido por Agustín Julio. Este mezquino equipo brasilero que vino a defenderse, lo cual también es una virtud,  además de no traer a su entrenador,  vino con cinco cambios a diferencia del partido en el Yacaré (estadio del Mineiro).  
Al término del la primera parte, quedó en la retina de todos los que vieron el partido, menos para la terna arbitral, que al minuto once, le invalidaran un gol legítimo de palomita de Seijas tras pase de la muerte de Nazarith. El central ecuatoriano, Carlos Vera, sancionó un fuera de lugar inexistente del venezolano, quitándole la oportunidad del equipo de pasar al frente muy temprano en el partido. La historia hubiera sido otra.
Santa fe manejaba el balón a su placer. Lo único que sabía el Mineiro era defenderse, ya que se veía ahogado por la altura de Bogotá. Al inicio del segundo tiempo, el equipo se mostró dispuesto a cambiar la historia que, de seguir así, lo llevaría irremediablemente a la eliminación. Por ello, el expreso arrancó con mucha intensión, ganas y hasta orden táctico. Al minuto 58 el Matemático, sacó a Mario González, quien mostró un mejor nivel, por Alejandro Bernal. Un minuto después llegaría por un sector poco explorado por Santa fe, la izquierda, un soberbio remate de zurda de Felix Noguera, dejando al rojazo a sólo gol del empate de la serie y a dos de la clasificación directa.
Después del gol, el Mineiro como lo hizo todo el partido, y ahora más, se refugió en su arco, basó su ataque en los esporádicos contraataques que conjuraron los recios defensores santafereños y en un par de ocasiones, Julio.
La última media hora del partido fue un huracán rojo con llegadas por todos los sectores de la cancha, erigiendo como figura del partido al arquero brasilero, Renan Riveiro. El gol nunca llegó y Santa fe quedó eliminado. Lo cierto es que el equipo brasilero, quien pelea por no descender en su país, se clasificó para los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
Para la reflexión quedan muchos aspectos que si Santa fe aspira a ocupar un lugar importante en el fútbol continental, se tendrán que mejorar. Como la falta de gol.
Ahora ya no queda más que pasar la hoja de la Suramericana y concentrarse en el único y principal objetivo de hace 34 años, conseguir la séptima estrella. El equipo es líder del FPC y a falta de cuatro fechas se clasificó entre los ocho invitados a los cuadrangulares de fin de año. Pero la tarea se pone cada día más dura ya que esta no clasificación en la Copa, le trunca de alguna manera, una salida a los problemas económicos santafereños. Además la salida del patrocinador principal del equipo afectó anímicamente a los jugadores. Pero el problema más grave que refleja el expreso rojo es la reiterada falta del gol por parte de los delanteros. Dónde están los Adolfo Valencia, los Alfonso Cañon, los Luis Yanez (en su primera etapa cardenal). Que falta hacen éstos jugadores, que falta hace el desertor chileno, Julio Gutierrez, que falta hace Calimenio, que con 30 kilos de sobrepeso, hoy, rendiría mucho más que Palmira Salazar, Nazarith, Rodas y Viáfara juntos.
El sentimiento generalizado del equipo es que no se ha perdido nada, que todavía quedan cosas por luchar. Y sé que así va a ser, este equipo nunca baja los brazos. Este equipo lleno de leones es como el ave fénix, cuando se cree muerto, renace de sus propias cenizas.
¿O es que alguna vez Santa fe ha tenido algo fácil?

lunes, 18 de octubre de 2010

Esta vez el carnaval fue en Bogotá
El Independiente Santa mantuvo el liderato de la Liga Postobon tras derrotar al Junior de Barranquilla
En un cómodo partido, el “expreso rojo” superó dos goles a cero y de paso eliminó al campeón  vigente. El encuentro correspondiente a la decimo cuarta fecha, se disputó en el Nemesio Camacho “el Campín”, ante unas 7000 personas aproximadamente. Ahora se viene el partido a mitad de semana por la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Santa fe volvió a tener cambios en la nómina debido a una molestia de rodilla de Omar Pérez y el regreso de Luis Manuel Seijas, por lo tanto el equipo formó de la siguiente manera: Julio en el arco, línea de cuatro en el fondo con Otálvaro, Valdés, González y Noguera; en el medio una línea de cuatro con un solo volante de marca neto, Daniel Torres, por derecha Yulián Anchico y con el perfil cambiado Seijas y por izquierda Mario González. Arriba, Rodas y un poco más adelantado Nazarith.
El partido comenzó con el ímpetu cardenal que se había desaparecido algunas fechas atrás. La primera opción clara llegó muy rápido para Santa fe, al minuto ocho, Rodas envió por encima del arco un tiro libre a unos 30 metros del arco defendido por Luis Estasio. Un minuto después, también de tiro libre llegaría la primera anotación santafereña por medio del jugador del millón de dólares, Cristian Nazarith, quien con zendo remate de derecha perforó la malla rival. Fue un remate directo inatajable para el golero visitante. El segundo gol llegó también en el primer tiempo, al minuto 25 con una triangulación perfecta entre Seijas, Otálvaro y Anchico, éste último centró el esférico y complicó a la defensa tiburón, tanto que el central panameño Román Torres, terminó metiendo en su propio arco el balón, decretando el dos a cero, a la postre definitivo.
Después del segundo gol, el partido se tornó algo lento, con todas las acciones de juego en la mitad del campo. Santa fe controlaba muy bien las esporádicas visitas al arco de Agustín Julio. En el fondo de la cancha, el expreso, montó una dictadura defensiva encabezada por el portento central santafereño, Jhonnier González.
Al minuto 36, Oscar Rodas, casi se inmortaliza en el Campín tras una chilena que ejecutó a la perfección, pero el ex arquero del Huila, hoy al servicio tiburón, Luis estasio, envió al tiro de esquina la genialidad del atacante cardenal.
Para la segunda etapa el equipo decidió regularse ya que a mitad de semana tendrá un encuentro decisivo contra el Mineiro de Brasil, por lo tanto, fueron pocas las oportunidades de gol que tuvieron los dirigidos por Néstor “el matemático” Otero. El Junior de Barranquilla lució igual que su camiseta, pálido y desconocido. Si bien la usencia de Giovanni Hernández pesó, los demás jugadores de renombre como Paulo Cesar Arango, Carlos Bacca y Haider Palacios, entre otros, no estuvieron lúcidos como no lo han estado a lo largo de la Liga.
El que hasta ese momento había sido la figura del partido, Nazarith, fue relevado por Palmira Salazar al minuto 77. Como es habitual, fue impreciso en los pases y  en la toma de decisiones a la hora de conseguir el tan anhelado gol, en cambio, dos minutos después de su entrada, dilapidó una opción muy clara, mandando el balón al Coliseo el Campín. Al minuto 83, el estadio entero estalló en júbilo ya que uno de los jugadores que encarnan fielmente el sentir santafereño, el bogotano Mario Gómez, regresaba luego de más de un año de para, tras sufrir una grave lesión de ligamentos de la rodilla. Este jugador le va a dar una mano muy importante al equipo ya que es de características diferentes a los habituales y sin gol delanteros cardenales, Mario, es gambeteador, correlón, pero sobretodo ama por encima de todas las cosas la camiseta que porta.
Al minuto 88 entró Norbey Salazar por el veneco, Seijas, quien todo el partido jugó con el perfil cambiado, es decir, por derecha. Hay que decir que no se vio tan cómodo en esas posicion, sin embargo con él en la cancha, el equipo generó mayor volumen de juego.
Desde el cuatro a cero al Caracas, Santa fe no se mostraba tan superior a un rival, pero tan mesurado a la vez, manejó los ritmos del partido y controló a su antojo las arremetidas de un rival que permitió que la altura fundiera sus ímpetus.
Más allá de la clasificación anticipada a los cuadrangulares de fin de año, este triunfo le inyecta una gran dosis de energía que tanta falta le hacía al equipo, ya que es la primera buena noticia, después de las denuncias de presuntos ingresos de dineros ilícitos, sumados a la pérdida de patrocinio,  los ánimos estaban muy bajos.
Ahora, con la actitud arriba y sustentada por un buen juego, se viene el partido más importante en lo que va del semestre, de acá en adelante todas son finales y hay que jugarlas como tal. Para el partido contra el Mineiro del miércoles a las siete de la noche con trasmisión por Fox Sports, habrá que remontar una diferencia de dos goles.  Difícil, más no imposible.
Por ahora, vayan comprando las boletas para que este miércoles el Campin rebose con almas cardenales alentando a los once leones que muy seguramente saldrán a la cancha a devorar a su rival.

miércoles, 13 de octubre de 2010

La Santa fe no se pierde
El partido de vuelta se jugará el próximo miércoles 20 de octubre en el “Campín” de Bogotá
En el estadio “Pasos de Yacaré” con sede en Belo Horizonte, el Independiente Santa fe cayó dos goles a cero contra el Mineiro de Brasil, en cumplimiento  del partido de ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana. 
El expreso rojo cambió su esquema táctico en relación al partido anterior en la ciudad de Armenia. El equipo formó como Julio en el arco, línea de cuatro en el fondo con: Otalvaro, Jhonier Gonzales, Carlos Valdez y Feliz Noguera; en el medio línea de cuatro con Mario Gonzales, otra vez por izquierda, Juan Carlos Quintero y Daniel Torres como volantes centrales y Alejandro Bernal por derecha; Omar Pérez como enganche y Cristian Nazarith como único delantero.
Como era de esperarse, el local empezó arremetiendo con toda al arco defendido por “San Agustin”. Sin embargo, fue Santa fe quien tuvo la primera oportunidad de gol, con un tiro libre a los cuatro minutos ejecutado de mala manera por Otalvaro. Los primeros minutos cardenales pasaron entre muchos toques hacia atrás y de lado a lado. Los dirigidos por Néstor Otero se mostraron imprecisos en los pases y los volantes de recuperación fallaban en su labor, y para completar, Omar Pérez  parecía que no había ido al partido. Y como si lo anterior no fuera poco, al minuto 28 Serginho, quien fue la figura del encuentro, filtró un balón a la espalda de los centrales y Obina hizo lo que hace un delantero, eludir con gran habilidad a Julio para decretar el uno a cero parcial.
El primer tiempo trascurrió rápidamente ya que el equipo mostró un poco más de lo visto en los últimos tres partidos, con el jugador del millón de dólares: Cristian Nazarith perdido, hay que abonarle que las corre y las lucha todas, pero parece que le incomodara el balón, le rebota en las canillas y es impreciso cuando después de “pivotear” tiene que pasar el balón.
En esta ocasión los laterales de Santa fe no estuvieron en el nivel que se les conoce, escasamente “Checho” Otalvaro, tuvo un par de incursiones pero sin ningún peligro para el arco del Mineiro. Tampoco se mostró claro en la función de armado Omar Pérez que parece que la lesión crónica que lleva en sus rodillas, sumado a la gran cantidad de partidos que ha jugado este semestre, le estuvieran pasando factura.
Para el segundo tiempo el “matemático” Otero mandó a la cancha a Yulian Anchico con la idea de darle más manejo al balón, entró por Mario Gonzales quien sigue en un muy bajo nivel. El equipo mostró una nueva cara, sin embargo y con la entrada también del “Palmira” por Daniel Torres, Santa fe solo pudo crear peligro real, a través de Alejandro Bernal, (con la entrada de Anchico le tocó ser volante por izquierda) quien remató al minuto 50 pero su tiro  fue desviado por un defensor brasilero.  
Y fue precisamente a partir del minuto 50 del partido cuando Santa fe atravesó su mejor momento, ya que estaba presionando al Mineiro en su propia cancha, con un solo volante de recuperación en teoría (Juan Carlos Quintero), el equipo lució más claro al ataque. Sin embargo, al minuto 62 una desatención de la saga cardenal permitió que dispararan al arco de Julio y el arquero santafereño dio un imperdonable rebote que se transformó inmediatamente en el segundo gol brasilero.
El rival de anoche, Atlético Mineiro llegó a este partido dejando a siete de sus habituales titulares en la casa descansando para el próximo partido de la Liga local ya que esa es su prioridad porque en este momento pasan por una grave crisis de resultados ocupando el penúltimo lugar de la clasificación y hace tan sólo dos semanas despidieron a su técnico mundialista Vander Ley Luxemburgo.
Lo que fueron dos goles, pudieron ser cuatro o cinco. Sin embargo, este equipo brasilero, si bien fue mucho más que Santa fe, no es invencible, no es el gran equipo que destroza a sus rivales. La cita queda para dentro de ocho días y el expreso rojo tendrá mucho por mejorar si quiere clasificar a cuartos de final de la Copa Sudamericana.
La ilusión de la clasificación está ahí en el corazón de los hinchas, está ahí como el cosquilleo de una nueva ilusión de amor que apenas se está despertando.

domingo, 10 de octubre de 2010

Un trago amargo de café
El “expreso rojo” ajustó su primera derrota en condición de visitante a manos del Deportes Quindío
A Juan Carlos quintero pareció no importarle la semana más dura que se ha vivido en las toldas rojas en muchos años de historia, en medio de inspecciones judiciales, denuncias de varios medios de comunicación, declaraciones de todo tipo. El paisa el servicio de Santa fe robó un balón en la mitad de campo y como un tren desbocado se abalanzó hacia el arco rival y marcó un de los mejores goles de su carrera.  A la altura del minuto 16, el Centenario de Armenia quedó mudo.
El equipo cardenal, pensando en el encuentro con el Mineiro de Brasil  a mitad de semana, formó con Julio en el arco, en el fondo, los cuatro habituales: Otálvaro, Jhonier Gonzales, Valdez y Noguera; en el medio una línea de cuatro con dos volantes centrales, Juan Carlos Quintero y Daniel Torres, y por los costados, Yulián Anchico y por la izquierda Mario Gonzales, quien retornaba luego de varias semanas de lesión. Arriba, los delanteros de siempre, Carlos Rodas y Néstor “el Palmira” Salazar.
En un horario no apto para el fútbol, sábado 8 de la noche, se disputó el partido entre el primero de la clasificación y el sorprendente Quindío, que ha estado las 13 fechas metido  entre los mejores ocho. Como era de esperarse, el local arrancó dominando las acciones de juego, basado en una excelente relación futbolística entre el veterano Elkin Murillo, Fabio Castillo y Hilton Murillo. Sin embargo fue Santa fe quien abrió el marcador. Tan solo un minuto después el Centenario se levantó en emoción ya que su jugador del momento, Elkin Murillo, anotó la igualdad luego de un remate de Carlos Rodas que soltó Julio.
Con empate a un tanto para cada equipo, terminó el primer tiempo, que no mostró nada nuevo para las retinas de los hinchas cardenales. Un equipo bien parado en el fondo, con dos laterales que son la salida del equipo en ausencia de un enganche fijo, y unos delanteros que no meten goles.  Lo único realmente novedoso fue la reaparición de Mario Gonzales, quien se recuperó de una lesión. El bogotano se mostró falto de nivel y perdido en las acciones de juego, además que jugó en una posición no muy conocida para él: volante por izquierda, reemplazando al convocado por la selección de Venezuela, Luis Manuel Seijas.
El segundo tiempo empezó como terminó el primero, con el dominio de los “cafeteros”. Tanto, que al minuto 11 Hilton Murillo sacó un remate desde 35 metros del arco defendido por Agustín Julio, quien no pudo evitar que su arco fuera vulnerado por octava vez en la Liga Postobon. Golazo que volteaba el marcador a favor de los de Armenia. Un minuto después, Otero, sacó de la cancha al equivocado, impreciso y poco productivo “Palmira” Salazar por Cristian Nazarith. Pocos minutos después entró la magia del equipo cardenal que estaba en la banca porque se estaba guardando para el partido del miércoles, Omar Pérez.  Pero las cosas lejos de mejorar, empeoraron, ya que el jugador emblema de Santa fe en la última década, Leider “calimenio” Preciado, hoy al servicio de los cafeteros, desvió un centro de Elkin Murillo y lo convirtió en gol de remate de cabeza.
A falta de tres minutos para concluir el partido, Alejandro Bernal, quien entró por Daniel Torres, finalizó un “borbollón” que se formó en el área de Alejandro Otero, haciendo menor la diferencia de goles a una sola.
A pesar de la derrota, el equipo rojo nunca perdió el libreto de lo que tiene hoy por hoy como líder absoluto de la Liga Postobon. Ahora hay que pasar la página del partido y preparar el viaje a Brasil, para enfrentar al Mineiro por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
¡El ahorro todavía nos alcanza!

domingo, 3 de octubre de 2010

Lo que me preocupa...

Pasadas 12 fechas de la Liga Postobon, Santa fe llegó a 27 puntos con los que históricamente han sido suficientes para clasificarse como octavo a los cuadrangulares finales. A falta de seis jornadas, es decir, a falta de 18 puntos por disputarse, el expreso rojo ya está acomodado allí esperando rivales para los partidos a disputarse en noviembre y diciembre.
Esta semana que pasó el súper líder quedó eliminado de la Copa Postobon y no pudo defender el campeonato conseguido en la edición anterior. En el resultado global, Santa fe perdió 1-4  a manos del Deportivo Cali, quien se convirtió en la historia reciente, en la bestia negra del conjunto cardenal.
No obstante de la eliminación, el equipo bogotano no ha bajado la cabeza, sigue con la frente en alto y con la sensación de saber y ver como los resultados llegan, y el fútbol bonito pero eficaz, el que enamora a sus hinchas está ahí presente en todos los partidos. Ahora que se pasó la hoja de la Copa, quedan dos retos mucho más importantes y necesarios para las toldas cardenales: La Liga y la Sudamericana.
Ahora que Santa fe está virtualmente clasificado, me preocupa que le pase lo que al "ferrari" de Pecoso Castro hace tres años: llegó igualmente clasificado varias fechas antes, con el equipo relajado y extremadamente descansado, siendo un fiasco los cuadrangulares en donde el expreso rojo se ubicó en el último lugar de su grupo.
El  equipo  bogotano ha jugado 18 partidos en los últimos 62 dias, lo cual es anormal para un conjunto profesional con tan limitada nómina: 26 jugadores son los que el profesor Otero ha tenido que alternar para atender los diferentes compromisos en los tres tornos que ha tenido que jugar.
Lo cierto es que los jugadores están consientes que en este momento no se debe aflojar en el rendimiento ya que otro de los objetivos que se ha trazado el equipo es conseguir el cupo a la Copa Libertadores de América (por reclasificación) y para eso se debe sumar la mayoría de los puntos disponibles tanto de local como de visitante.
Esta semana, despues de mucho tiempo, el equipo va a poder descansar en su totalidad, ya que el ritmo de partidos domingo-miercoles-domingo paró. La nueva cita con el buen fútbol será el próximo sábado en Armenia a las 8:30 contra el sorprendente Deportes Quindio (sexto de la tabla).
A pesar de mis preocupaciones, es alentador que todos los comentarios de los jugadores y  cuerpo técnico van dirijidos a no relajarse y a conseguir todos los puntos que sean posibles.
!El león no descansa¡

viernes, 1 de octubre de 2010

El grito que esperó 34 años

Más de tres décadas de decepciones y malas campañas tuvieron que atravesar los hinchas del “expreso rojo” para ver a su equipo campeón

El día en que iba a ver por primera vez a Santa fe campeón, empezó como cualquier miércoles. Mis obligaciones académicas de ese día, me indicaban que tenía que estar en la universidad a las 7 de la mañana.  Así que me levanté a eso de las 5.
La ansiedad de ver a mi equipo dar una vuelta olímpica después de 34 años, hizo de ese miércoles, algo distinto. Mi mente, mi corazón, estaban en un ángulo diametralmente opuesto a mi cuerpo.
Mientas se me impartían las indicaciones de lo que sería mi tesis de grado, mi mente se ubicaba en el estadio Nemesio Camacho “El Campin”, en mi cabeza lo único que tenía cabida era la formación de Santa fe. Me hacia muchas preguntas de orden táctico que solamente hasta las 10:26 de la noche de ese miércoles 18 de noviembre tendrían respuesta.
Los minutos pasaban lentamente, las horas parecían más largas y la noche parecía que nunca iba a llegar. Eran las 4: 00 de la tarde cuando por fin terminaba mis labores académicas. Al llegar a mi casa, rápidamente, comencé con mi “ritual futbolero”. No suelo ir mucho al estadio, pero cuando lo hago, sigo siempre los mismos pasos que hasta ahora me han dado resultado. Soy muy Agorero.
Mi atuendo lo componía un Buso blanco debajo de la camiseta y chaqueta de Santa fe, medias tobilleras blancas, un bluejean desgastado y con muchos rotos, debido a los muchos años de trajín, y por ultimo pero más importante, una bandera roja y blanca que iba amarrada a mi cintura, dando la sensación de faldón.
Con la respectiva bendición de mi Mamá,  que se preocupaba más porque no me fuera a pasar nada en el estadio, que el resultado en sí, cogí camino al “coloso de la 57”.
Con tres horas de anticipación, ya las tribunas estaban abarrotadas de gente, de santafereños que tenían la ilusión de ver ganar algo al “expreso rojo”. En las tribunas se mezclaban personajes de todas las edades, unidos por una sola pasión: Santa fe.
Ya ubicado en la localidad occidental preferencial, los minutos previos al inicio del partido transcurrieron  de forma rápida, ya que los “vecinos” de silla estuvieron siempre dispuestos a entablar una conversación.
Como por ejemplo Don Germán, un señor de aproximadamente 57 años, cabello blanco, barriga de “cervecero”, piernas cortas y brazos gordos, vestía una camiseta vetusta, y según el “con esta camiseta vi campeón a Santa fe por última vez en 1975 y hoy se que no me va a fallar” afirmó el simpático hincha cardenal.
Los cánticos de la Guardia Albiroja Sur no se hicieron esperar, llegaban a mis oídos melodías que hacían que mi piel se erizara: -Vamo, vamo, Santa fe, porque vinimo a alentar, para ser campeones, hoy hay que ganar-, o como por ejemplo –poropopo, poropopo, el que no salte, no es del león-
La fiesta que organizó la Corporación Deportiva Santa fe, en la previa del partido, fue única, inolvidable e histórica, como un presagio de lo que al final sería la noche. Pólvora a las afueras del estadio, humo rojo y blanco, millones de pedazos de papel picado, metros y metros de papel en rollo, y la bandera más grande del mundo, en la mitad decía “La fuerza de un pueblo”. También se le hizo un homenaje a Ramiro Viáfara, técnico de la selección Colombia sub-17 que logró un merecido cuarto lugar en la copa mundo de Nigeria. Viáfara fue jugador emblemático de las toldas rojas.
A las 8:16 de la despejada noche bogotana, el juez Francisco Peñuela del colegio de árbitros de las Fuerzas Armadas, dio el pitazo inicial de la gran final que, de entrada la iba ganando el Deportivo Pasto gracias a un polémico penal a falta de 2 minutos que ejecutó el argentino, al servicio del cuadro nariñense, Germán Centurión en el encuentro de ida.
Del partido como tal no hay mucho desde la parte técnica que decir, ya que este fue un partido digno de una final, más disputado y luchado que jugado. Ningún equipo quería arriesgar nada.  El balón, en un 90 por ciento estuvo en la mitad de la cancha.
El libreto planteado por los estrategas, Germán “Basílico” Gonzales y Jorge Luis Bernal, fueron entendidos completamente por sus dirigidos; Un pasto que con la ventaja del primer partido venía a manejar el resultado con su doble línea de cuatro. Y un Santa fe que estaba con la necesidad de dar vuelta al resultado, manejaba los ritmos del partido con su toque “romántico” que emborrachó a su oponente para luego liquidarlo.
El “dulce se puso a mordiscos” cuando el Pasto a través de James Castro se puso en ventaja 1-0. En el global ya se ponía a dos goles de su rival de turno. Las 40.000 almas que llenamos “El Campin” nos quedamos impávidas al ver que posiblemente nuestro anhelo de título sería frustrado.
Don Germán y yo comentábamos esporádicamente las jugadas más vibrantes del partido. Con una memoria intacta y unos recuerdos que se plasmaban en su camiseta de Santa fe sin patrocinio me decía: “me acuerdo como si fuera ayer cuando Pandolfi, Sarnari y Alfonso Cañón, “gambeteaban” y hacían “firuletes” en este mismo estadio, es más me acuerdo que todo eso pasó cuando la televisión aun era en blanco y negro”
Un hincha más joven, tenía aproximadamente 18 años, lanzó al aire una pregunta que aun da vueltas en mi cabeza: “Que es más fácil, ¿ver un partido de Santa fe o tener un hijo?” Yo creo que aun siendo mujer la respuesta es muy difícil.
El característico sufrimiento de nosotros, los hinchas, solo cesó un poco cuando el recién ingresado a la cancha Omar Pérez, nos devolvió el alma al cuerpo, anotando el gol del empate con un zendo derechazo al palo del arquero, Julián Mesa.
La inyección de ánimo que le aportó al equipó el gol del nacido en Mendoza, (Argentina) Pérez, fue determinante para lo que sería el desenlace de esta crónica de sufrimiento y mucha, pero mucha pasión.
Mi Mamá siempre me dice que Dios es justo y le da a cada quien lo que se merece. Hoy lo sentí en carne propia. A falta de tres minutos del tiempo regular y el marcador 1-1 (daba como campeón el Pasto), el árbitro, sanciona un penal que de cada 1000 que se cometen, solo se pita uno.
El que es caballero repite y el autor del primer gol “cardenal” pone el partido 2-1, resultado que empataba la serie. Ahora la angustia se hacía más evidente cuando según el reglamento de la Dimayor (división mayor del futbol colombiano), tras la paridad, la definición del campeonato se llevaría a cabo desde los disparos del punto penal.
Y que hablar de la tanda de penales… El corazón de todos los hinchas cardenales llegó al límite, incluso hubo varios desmayados que tuvieron que ser atendidos por la Defensa Civil. Lo que se estaba viviendo era único, era grande, era inolvidable.
Después de180 minutos de fútbol y 16 penales pude ver a mi equipo campeón. Aunque muchos allegados al futbol quieran demeritar la Copa Colombia, lo cierto es que después de 34 años de tanta espera, de tantas burlas, de tantos chistes malintencionados, puedo decir con conocimiento de causa, ¡ya vi a mi equipo campeón!
Lo único que me queda es darle las gracias a Dios que hizo posible todo esto y sobretodo a los “feroces” jugadores que se batieron en la cancha, como quien lucha por sobrevivir. Ellos, hicieron posible que mi piel se erizara, los mismos que hicieron brotar una lágrima desde lo más profundo de mi alma: Agustín Julio, Omar Pérez, “chileno”, entre otros. Se quedarán por siempre en mi memoria.
Hoy también, le doy las gracias a mi Papá, quien fue el que me infundió en amor por este equipo, el que me enseñó que cuando las cosas se buscan con tanta entrega, sacrificio y amor, no importa el tiempo ni el sufrimiento, todo se logra. Con lagrimas en mis ojos y con la poca voz que me quedaba, pude gritar por primera vez en mi vida ¡Santa fe campeón hijueputa!