lunes, 18 de octubre de 2010

Esta vez el carnaval fue en Bogotá
El Independiente Santa mantuvo el liderato de la Liga Postobon tras derrotar al Junior de Barranquilla
En un cómodo partido, el “expreso rojo” superó dos goles a cero y de paso eliminó al campeón  vigente. El encuentro correspondiente a la decimo cuarta fecha, se disputó en el Nemesio Camacho “el Campín”, ante unas 7000 personas aproximadamente. Ahora se viene el partido a mitad de semana por la vuelta de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Santa fe volvió a tener cambios en la nómina debido a una molestia de rodilla de Omar Pérez y el regreso de Luis Manuel Seijas, por lo tanto el equipo formó de la siguiente manera: Julio en el arco, línea de cuatro en el fondo con Otálvaro, Valdés, González y Noguera; en el medio una línea de cuatro con un solo volante de marca neto, Daniel Torres, por derecha Yulián Anchico y con el perfil cambiado Seijas y por izquierda Mario González. Arriba, Rodas y un poco más adelantado Nazarith.
El partido comenzó con el ímpetu cardenal que se había desaparecido algunas fechas atrás. La primera opción clara llegó muy rápido para Santa fe, al minuto ocho, Rodas envió por encima del arco un tiro libre a unos 30 metros del arco defendido por Luis Estasio. Un minuto después, también de tiro libre llegaría la primera anotación santafereña por medio del jugador del millón de dólares, Cristian Nazarith, quien con zendo remate de derecha perforó la malla rival. Fue un remate directo inatajable para el golero visitante. El segundo gol llegó también en el primer tiempo, al minuto 25 con una triangulación perfecta entre Seijas, Otálvaro y Anchico, éste último centró el esférico y complicó a la defensa tiburón, tanto que el central panameño Román Torres, terminó metiendo en su propio arco el balón, decretando el dos a cero, a la postre definitivo.
Después del segundo gol, el partido se tornó algo lento, con todas las acciones de juego en la mitad del campo. Santa fe controlaba muy bien las esporádicas visitas al arco de Agustín Julio. En el fondo de la cancha, el expreso, montó una dictadura defensiva encabezada por el portento central santafereño, Jhonnier González.
Al minuto 36, Oscar Rodas, casi se inmortaliza en el Campín tras una chilena que ejecutó a la perfección, pero el ex arquero del Huila, hoy al servicio tiburón, Luis estasio, envió al tiro de esquina la genialidad del atacante cardenal.
Para la segunda etapa el equipo decidió regularse ya que a mitad de semana tendrá un encuentro decisivo contra el Mineiro de Brasil, por lo tanto, fueron pocas las oportunidades de gol que tuvieron los dirigidos por Néstor “el matemático” Otero. El Junior de Barranquilla lució igual que su camiseta, pálido y desconocido. Si bien la usencia de Giovanni Hernández pesó, los demás jugadores de renombre como Paulo Cesar Arango, Carlos Bacca y Haider Palacios, entre otros, no estuvieron lúcidos como no lo han estado a lo largo de la Liga.
El que hasta ese momento había sido la figura del partido, Nazarith, fue relevado por Palmira Salazar al minuto 77. Como es habitual, fue impreciso en los pases y  en la toma de decisiones a la hora de conseguir el tan anhelado gol, en cambio, dos minutos después de su entrada, dilapidó una opción muy clara, mandando el balón al Coliseo el Campín. Al minuto 83, el estadio entero estalló en júbilo ya que uno de los jugadores que encarnan fielmente el sentir santafereño, el bogotano Mario Gómez, regresaba luego de más de un año de para, tras sufrir una grave lesión de ligamentos de la rodilla. Este jugador le va a dar una mano muy importante al equipo ya que es de características diferentes a los habituales y sin gol delanteros cardenales, Mario, es gambeteador, correlón, pero sobretodo ama por encima de todas las cosas la camiseta que porta.
Al minuto 88 entró Norbey Salazar por el veneco, Seijas, quien todo el partido jugó con el perfil cambiado, es decir, por derecha. Hay que decir que no se vio tan cómodo en esas posicion, sin embargo con él en la cancha, el equipo generó mayor volumen de juego.
Desde el cuatro a cero al Caracas, Santa fe no se mostraba tan superior a un rival, pero tan mesurado a la vez, manejó los ritmos del partido y controló a su antojo las arremetidas de un rival que permitió que la altura fundiera sus ímpetus.
Más allá de la clasificación anticipada a los cuadrangulares de fin de año, este triunfo le inyecta una gran dosis de energía que tanta falta le hacía al equipo, ya que es la primera buena noticia, después de las denuncias de presuntos ingresos de dineros ilícitos, sumados a la pérdida de patrocinio,  los ánimos estaban muy bajos.
Ahora, con la actitud arriba y sustentada por un buen juego, se viene el partido más importante en lo que va del semestre, de acá en adelante todas son finales y hay que jugarlas como tal. Para el partido contra el Mineiro del miércoles a las siete de la noche con trasmisión por Fox Sports, habrá que remontar una diferencia de dos goles.  Difícil, más no imposible.
Por ahora, vayan comprando las boletas para que este miércoles el Campin rebose con almas cardenales alentando a los once leones que muy seguramente saldrán a la cancha a devorar a su rival.

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