Un trago amargo de café
El “expreso rojo” ajustó su primera derrota en condición de visitante a manos del Deportes Quindío
A Juan Carlos quintero pareció no importarle la semana más dura que se ha vivido en las toldas rojas en muchos años de historia, en medio de inspecciones judiciales, denuncias de varios medios de comunicación, declaraciones de todo tipo. El paisa el servicio de Santa fe robó un balón en la mitad de campo y como un tren desbocado se abalanzó hacia el arco rival y marcó un de los mejores goles de su carrera. A la altura del minuto 16, el Centenario de Armenia quedó mudo.
El equipo cardenal, pensando en el encuentro con el Mineiro de Brasil a mitad de semana, formó con Julio en el arco, en el fondo, los cuatro habituales: Otálvaro, Jhonier Gonzales, Valdez y Noguera; en el medio una línea de cuatro con dos volantes centrales, Juan Carlos Quintero y Daniel Torres, y por los costados, Yulián Anchico y por la izquierda Mario Gonzales, quien retornaba luego de varias semanas de lesión. Arriba, los delanteros de siempre, Carlos Rodas y Néstor “el Palmira” Salazar.
En un horario no apto para el fútbol, sábado 8 de la noche, se disputó el partido entre el primero de la clasificación y el sorprendente Quindío, que ha estado las 13 fechas metido entre los mejores ocho. Como era de esperarse, el local arrancó dominando las acciones de juego, basado en una excelente relación futbolística entre el veterano Elkin Murillo, Fabio Castillo y Hilton Murillo. Sin embargo fue Santa fe quien abrió el marcador. Tan solo un minuto después el Centenario se levantó en emoción ya que su jugador del momento, Elkin Murillo, anotó la igualdad luego de un remate de Carlos Rodas que soltó Julio.
Con empate a un tanto para cada equipo, terminó el primer tiempo, que no mostró nada nuevo para las retinas de los hinchas cardenales. Un equipo bien parado en el fondo, con dos laterales que son la salida del equipo en ausencia de un enganche fijo, y unos delanteros que no meten goles. Lo único realmente novedoso fue la reaparición de Mario Gonzales, quien se recuperó de una lesión. El bogotano se mostró falto de nivel y perdido en las acciones de juego, además que jugó en una posición no muy conocida para él: volante por izquierda, reemplazando al convocado por la selección de Venezuela, Luis Manuel Seijas.
El segundo tiempo empezó como terminó el primero, con el dominio de los “cafeteros”. Tanto, que al minuto 11 Hilton Murillo sacó un remate desde 35 metros del arco defendido por Agustín Julio, quien no pudo evitar que su arco fuera vulnerado por octava vez en la Liga Postobon. Golazo que volteaba el marcador a favor de los de Armenia. Un minuto después, Otero, sacó de la cancha al equivocado, impreciso y poco productivo “Palmira” Salazar por Cristian Nazarith. Pocos minutos después entró la magia del equipo cardenal que estaba en la banca porque se estaba guardando para el partido del miércoles, Omar Pérez. Pero las cosas lejos de mejorar, empeoraron, ya que el jugador emblema de Santa fe en la última década, Leider “calimenio” Preciado, hoy al servicio de los cafeteros, desvió un centro de Elkin Murillo y lo convirtió en gol de remate de cabeza.
A falta de tres minutos para concluir el partido, Alejandro Bernal, quien entró por Daniel Torres, finalizó un “borbollón” que se formó en el área de Alejandro Otero, haciendo menor la diferencia de goles a una sola.
A pesar de la derrota, el equipo rojo nunca perdió el libreto de lo que tiene hoy por hoy como líder absoluto de la Liga Postobon. Ahora hay que pasar la página del partido y preparar el viaje a Brasil, para enfrentar al Mineiro por la ida de los octavos de final de la Copa Sudamericana.
¡El ahorro todavía nos alcanza!
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