lunes, 13 de diciembre de 2010

Como agua entre las manos

Como agua entre las manos

Como en los tres más recientes campeonatos, Santa fe quedó por fuera de la disputa de la gran final en la última fecha de los cuadrangulares. Esta vez Deportes Tolima fue su verdugo.
Es muy difícil comentar lo que fue este partido porque está lleno de sentimientos encontrados, de mucha desilusión, pero hoy, mucha resignación. 
Para este, el partido más importante del año, Santa fe se encontraba con su plantel completo y en perfección de condiciones, tanto física, como mental, el único que por acumulación de amarillas no pudo estar fue Carlos Valdez, capitán del equipo. A última hora el técnico se decidió por Mario Gonzales en vez de Alejandro Bernal ya que éste último no se encontraba en plenitud de sus condiciones. En consecuencia el equipo formó con Julio en el arco; Noguera, J González, AF González, Otálvaro;  Anchico, Torres, M González y Seijas, de enganche Pérez y adelante y único punta, Nazarith.
Con el ingreso al campo el rojazo ya estaba clasificado y no tenía preocupación alguna, pero lo que se vio en el teatro de los sueños criollo fue otra cosa. Un Santa fe que quiso cerrar el partido temprano acudiendo a su fuerte, el manejo del balón y la salida por los costados de sus laterales. El expreso no salió a esperar que proponía el visitante, que, en el primer tiempo, fue más bien poco o nada, sino que por el contrario adelantó todas sus líneas, esto se evidenció en los constantes fueras de lugar en los incurrieron los delanteros pijaos.
Así, el primer tiempo transcurría con un total dominio local, un dominio que no pudo ser concretado con un gol, que al final pesó demasiado. Varios remates de tiro libre de Nazarith y uno de Omar Pérez fueron aproximaciones importantes del equipo, sumada a una en el minuto 22 después de una jugada de triangulación entre Anchico y Seijas que este ultimo perdió increíblemente debajo del arco defendido por el hasta ese momento figura del partido, el buen portero Paraguayo, Anthony Silva.
Como un presagio de que las cosas no iban a la larga a salir como queríamos todos los hinchas santafereños, al minuto 28 llegó la primera mala noticia de la noche, Seijas cabeceo un buen centro de Mario González que llegó por izquierda, pero el fuerte central tolimense Yesid Martínez, llegó tarde y chocó su dura cabeza con la del venezolano. En ese momento hubo preocupación en el estadio ya que los propios jugadores del Tolima llamaron a los médicos. Se temía lo peor. Pero como un león herido, el veneco se levantó, y a pesar del fuerte golpe, siguió jugando.  Tan solo ocho minutos después,  Seijas se empezó a quejar de un fuerte dolor en una de sus costillas izquierdas, en ese momento nadie en el Campín sabía lo que pasaba. Lo único cierto es que tuvo que salir del partido en medio de un mar de lágrimas, lágrimas de una verdadera gladiador, de un verdadero representante de la raza santafereña.
Ante esa calamidad, el matemático Otero tuvo que mover sus fichas y a diferencia de todo el semestre, creo que las movió mal. Entró Efraín Viáfara.
El segundo tiempo sí que mostró cosas bien distintas, el Tolima salió de su letargo y tediosa forma de ver el partido, producto de ellos, se vieron salvadas impresionantes de Julio que en más de una vez ahogó el grito visitante.
Lo cierto es que el balón se le envolató a Santa fe debido, quizá, al volante de menos que tenía el equipo. Para cerrar el partido entró a la cancha Juan Carlos Quintero, cosa que no pudo ser posible. El tiempo marcaba 89 minutos y los nervios aumentaban en las dos tribunas. Tras un saque de banda Wilder Medina, goleador de la Liga Postobón, remató de zurda y dejó sin movimientos a Julio quien vio cómo entraba el balón a su arco. Gol inatajable, impensado, increíble, pero gol al fin y al cabo que dejaba a Santa fe con la ganas de una final después de cinco años.
Escribir estas líneas ha sido la verdad muy difícil, intentar dar un concepto de algo que causa tanto dolor e impotencia a la vez es complicado, pero hoy después de unas horas y de constantes burlas de hinchas de equipos eliminados hace rato, sé que esto que siento, es lo que identifica al hincha de Santa fe. El sufrimiento, la ilusión y luego la desilusión hicieron, hacen y harán parte del ser cardenal. Eso precisamente es lo más bonito de este sentimiento, dicen que la fe es la certeza de algo que no se ve, que no se ha visto y que probablemente no se verá jamás y por eso lo que siento por el equipo de mis amores es fe, independientemente que me muera sin verlo campeón.
Hoy se acaba un sueño que muy seguramente volverá a gestarse en seis meses, lo que siempre estará ahí es la ilusión de los hinchas  que somos los únicos que siempre estaremos apoyando al rojo de Bogotá.
Como esta es la última vez que escribo por este año, les dejo mis contactos a los lectores hinchas que quieran saber un poco más del equipo en esta temporada navideña.
Felices fiestas y que ojalá el nuevo año nos traiga tan la anhelada séptima estrella.
Para twitter en @alejobustamante


miércoles, 8 de diciembre de 2010

A un punto de la final

A un punto de la final
En un partido muy parejo, Independiente Santa fe ganó su encuentro ante Equidad Seguros. Ahora espera al Tolima en Bogotá el próximo sábado y de conseguir tan solo un empate, jugará la final.
Con este triunfo 0-1, no solo quedamos a un paso de las finales, sino que también aseguramos por lo menos participación en La Copa Sudamericana del próximo año. Para este partido el matemático Otero no puedo contar con Agustín Julio quien no se pudo recuperar de una molestia en la espalda, ni tampoco con Sergio Otálvaro que tiene una contractura muscular leve. En consecuencia el equipo formó con Vargas; Anchico, AF González, Valdez, Noguera; Bernal, Torres, Seijas M González; Pérez y Nazarith, el clásico 4-4-1-1.
Como era de esperarse, el local fue el que empezó a dominar las acciones de juego pero sin mucha profundidad. No obstante fueron tres las intervenciones casi milagrosas de nuestro portero Camilo Vargas que de suplente sólo tiene el rótulo. Promediando el primer tiempo, el partido se hacía enredado, Omar Pérez estaba muy bien marcado por los recios volantes aseguradores, Anchico lucía equivocado en la entrega y Seijas no había tocado siquiera el balón. La única fórmula que tenían los jugadores del rojo eran los pelotazos pero el único hombre en punta era insuficiente para hacer daño al arco de Equidad.
La fórmula que están encontrando los equipos a los que enfrentamos siguen siendo los centros de costado, es algo en lo que se tiene que trabajar porque se están dando ventajas en ese sentido. Nuestros laterales están haciendo sombra a las incursiones rivales y esas pelotas siempre complicarán al golero que defienda los intereses cardenales.
Cinco minutos antes de terminar el partido, Nazarith recibe un pase de Omar Pérez y el jugador del millón de dólares la baja de pecho y antes de dejarla caer al suelo, remata  fuertemente al arco defendido por Germán Caffa quien no pudo evitar la apertura del marcador. Golazo del goleador cardenal.
El primer tiempo, hay que decirlo, a pesar del triunfo parcial, fue para la Equidad. Manejó mucho mejor el balón pero no puedo definir gracias a la mala puntería de sus delanteros, pero también por la excelente actuación del canterano golero santafereño.
Para el segundo tiempo, Alexis García, técnico asegurador, decide hacer un cambio “ofensivo” ya que saca a un central y mete a un delantero, de esa forma manda a Jhon Viáfara a ocupar el puesto de defensa central.  Con este cambio, le quedó mucho más espacio para trabajar a Omar Pérez que se echó el partido y el equipo  en sus hombros. Santa fe, empezó a tener posesión, si hacer mucho daño, pero al fin y al cabo íbamos ganando.
La Equidad tuvo un par de llegadas, resultado de contragolpes, una que el ex delantero de Millonarios, Leonardo Castro, se comió de frente al arco y otra de Sherman Cárdenas que salvó la gran habilidad felina de Camilo Vargas.
A diez minutos del final salió Luis Manuel Seijas por Juan Carlos Quintero, para darle más contención al juego. Cambio entendible por el marcador, por el minuto del partido y sobre todo por el bajo rendimiento del veneco. Cinco minutos después, salió por un golpe en el tobillo la figura de los cuadrangulares para Santa fe, Cristian Nazarith. Afortunadamente el golpe no es importante y nuestro goleador estará con el equipo el próximo sábado en el Campín.
En tiempo de reposición, tuvimos la oportunidad de alargar el marcador pero desafortunadamente, la escasa visión que tenía el “trensito” Valencia (entró por Nazartih), le impidió habilitar a Mario Gonzales quien llegaba solo por la izquierda.
Una frase que hemos usado muchas veces este semestre es: “Aun no se ha ganado nada”, es muy cierta, si no le ganamos al Tolima, o por lo menos empatamos, nos quedamos con las manos vacías, así que con mesura vamos tomando a paso a paso los resultados del equipo. Santa fe viene cumpliendo con sus actuaciones y es hora que nosotros los hinchas hagamos lo nuestro. Es nuestra obligación llenar con 25.000 almas cardenales el sábado nuestro teatro de los sueños, el Campín.

domingo, 5 de diciembre de 2010

Se perdió y punto

Se perdió y punto
En un partido de difíciles condiciones climáticas, el expreso rojo cayó en condición de visitante 1-0 ante el Atlético Huila, no obstante sigue con la mejor opción de clasificar a la final ya que el Tolima también fue derrotado.
En el estadio Guillermo Plazas Alcid de la ciudad de Neiva ante unos 8000 espectadores Santa fe cayó por primera vez en los cuadrangulares semifinales ante un rival y una plaza que nos trae más malos recuerdos que otra cosa.
El matemático Otero tuvo que hacer un par de cambios en la nomina inicialista y en el modulo táctico. El equipo se paró 4-4-1-1  con A Julio; Noguera; Valdez, AF Gonzales y Otálvaro; Anchico, Torres, Seijas y Bernal; Pérez como enganche y único delantero Efraín Viáfara. Cristian Nazarith no fue de la partida ya que le tocó pagar la fecha de suspensión que tenía pendiente hace tres fechas.
Como a lo largo de los cuadrangulares Santa fe empezó el partido abajo ya que a los tres minutos Rafael Castillo enganchó a Andrés Felipe Gonzales y remató al arco dejando sin opción al golero cardenal. Tempranero gol que echaba abajo el planteamiento que se trabajó del equipo. Pero es que el Huila tenía la espinita adentro por el gol en el último minuto de la fecha anterior y a lo largo de la semana lo advirtieron en los medios de comunicación incluso con un lenguaje vulgar.
Después del gol de camerino el partido fue absolutamente para Santa fe, que, a pesar del pésimo estado de la cancha, común denominador en los estadios colombianos, Omar Pérez se juntaba con Seijas quien reaparecía tras una lesión para darle balones a Viáfara único en punta.  Por la misma soledad nunca se pudo llegar claramente a inquietar el arco del buen arquero opita, Luis Fernández.
Minutos antes de terminar el primer tiempo hubo un par de jugadas sobresalientes: en la primera,  me quedó la duda de si fue penal o no, una jugada en donde el arquero atropelló a Efraín Viáfara a lo que el árbitro decidió ni siquiera considerar, y en la segunda y a sólo tres minutos de terminar el primer tiempo, Agustín Julio sintió un fuerte dolor de espalda, por el cual tuvo que ser sustituido por el buen arquero de las divisiones inferiores santafereñas, Camilo Vargas.
Para el segundo tiempo, el equipo de la capital mantuvo las ganas y la buena actitud en la parte ofensiva, dejando algunas dudas en el sector defensivo, sobretodo en el costado de Andrés Gonzales.  Pero el Huila no quería perder lo que ya tenía ganado hasta el momento, por lo tanto decidió retroceder todas sus líneas dejando el único espacio para un segundo gol al contragolpe.
Seijas que volvía  tras dos fechas de ausencia, se mostró cansado y un poco bajo de ritmo por lo que tuvo que ser sustituido por Néstor Salazar al minuto 55 quien entró a jugar a lo que nos tiene acostumbrados, a nada. Posteriormente entró Mario Gonzales quien después de la lesión a principios de año no ha podido recuperar el nivel que se le conoció por esos días. Todos los cambios santafereños fueron guiados para conseguir al menos el empate, que nunca llegó.
Se perdió un partido, porque sencillamente no se dieron las cosas, no quiso entrar el balón  y en algunos jugadores se evidenció el mal estado de la cancha. Se perdió el partido y punto, no hay nada más que decir. Seguimos con los mismos siete puntos, la buena noticia fue que el Tolima también cayó, por lo tanto seguimos con los mismos dos puntos de ventaja en el liderato y con la mejor opción de clasificar a la final por el cuadrangular A.
El próximo partido será en el estadio de Techo en la ciudad de Bogotá, miércoles festivo 8 de diciembre. Esta es una plaza en donde siempre nos hemos sentido como locales y hemos jugado como tal. Hay que ir y acompañar al equipó, que ellos sientan que 14.000 almas (aforo total de Techo) están acompañando a esos 11 leones que de ganar estarían a un solo paso de la final.