Lo único que le faltó a la celebración fue el gol
Independiente Santa fe festejaba 70 años desde su fundación. Llegaron invitados especiales como Alfonso Cañon. Más de 18.000 hinchas en las tribunas adornaban esta fiesta, pero el equipo no pudo marcar la diferencia ante un muy regular Nacional.
El coloso de la 57 vio como el primer campeón del FPC festejaba otro año más desde el momento en el que unas personas pensaron que sería bueno formar un equipo que representara el verdadero sentir de un capitalino. El equipo llegaba presionado debido a que en sus tres primeros partidos no se había podido conseguir un solo triunfo.
El matematico Otero va encontrando poco a poco el equipo. El expreso formó con Julio en el arco; Roa, Centurión, Gonzales y Villarraga; Ulloque, Torres, Bedoya, Seijas; Preciado y Rodas.
El partido arrancó con una cierta velocidad que tenía como protagonista a Dorlan Pabón del Atlético Nacional, pero como ya se ha vuelto costumbre todas las acciones fueron bien conjuradas por la saga defensiva cardenal. El balón lo manejaba Santa fe en el medio de la cancha, se jugaba de oriente a occidente. La pareja de volantes centrales no dejaba pensar a Mc Nelly Torres ni a Víctor Ibarbo. El partido se tomó 29 minutos para ver la primera llegada con peligro. Pabón remató pero Julio conjuró muy seguro esta llegada por izquierda del buen atacante antioqueño.
Un minuto después de esta jugada, Julio saca desde su arco largo y Oscar Rodas le gana la espalda a los centrales visitantes, cuando ya tenía posesión del balón llega Gastón Pezzuti y lo atropella duramente. Cuando todos en el estadio pensábamos que iban a pitar la falta y la expulsión del arquero verdolaga (por ser último recurso), el central, Oscar Julián Ruiz, asombrosamente pitó una supuesta mano del central verde, haciendo caso omiso de la ley de la ventaja. En este caso se favoreció al infractor. Increíble error del supuesto mejor arbitro de la década en Suramérica que nos quitaba la posibilidad de abrir el marcador.
El partido continuó y el balón era poco lo que llegaba a los arcos, Leider Preciado para hacerse al esférico tenía que retroceder demasiado. Los volantes centrales hacían su trabajo de quitar el balón y entregarlo rápidamente, pero siempre encontraban a un Ulloque que estaba desconectado del partido y a un Seijas que no es el mismo del año pasado.
Así se fue el primer tiempo, con pocas llegadas y con pocas emociones. Sin embargo, en las tribunas del Campín se vivía una verdadera fiesta, sin importar lo que se estaba viendo un poco más abajo.
El segundo tiempo arrancó sin cambios para ningún equipo. Eso sí, e expreso, mostró una nueva cara. Sin embargo, el primero en avisar fue otra vez Dorlan Pabón que fue el jugador más destacado de la visita. Santa fe se acercaba y se pensaba que el gol sería cuestión de minutos. Al minuto tres del ST, Seijas tuvo un tiro libre de costado que salvó el buen arquero argentino al servicio del Nacional. El león seguía acercándose y teniendo el balón. Al minuto 10 llegaría la más clara del partido, cabezazo de Leider Preiciado que se levantó solo en el área chica y Pezzuti da un rebote que no pudo culminar el mismo Calimenio ya que se tropezó. Increíble jugada. Todos los hinchas y hasta los jugadores nos tomamos la cabeza y sonó más fuerte que nunca el popular uy!
Al minuto 12 entra Ariel Carreño por Rodas y le dio un poco más de manejo, el argentino es un jugador muy técnico y debe ser titular. Las llegadas del Nacional eran esporádicas, si bien no tenían mucho peligro, eran correctamente conjuradas por los centrales de otro gran partido.
En las tribunas seguía la fiesta, la Guardia no dejaba de alentar al equipo, sin madrazos, sin importar lo que se mostraba en la cancha. Ellos en lo suyo, con cánticos sin cesar. Al minuto 22 el partido tuvo que detenerse ya que desde las tribunas una capa de humo rojo y blanco adornaba la fiesta. El cantico “Poropopo, poropopo, el que no salte, no es del León” sonaba cada vez más fuerte, los jugadores en la cancha veían asombrados el poder de un equipo que encarna el sentimiento de toda una ciudad, de la capital de Colombia. Nadie allí, en ese punto le importaba el marcador. Esta era una celebración por 70 años de grandeza, por 70 años pasiones al límite, de amor y de aguante.
Inevitablemente el partido tuvo que seguir con un poco más de lo mismo, poco volumen ofensivo. Me acuerdo con nostalgia que el año pasado el equipo llegaba por todos lados, con Mario Gonzales, con Seijas, con Otálvaro, e incluso con Noguera. Este año el ataque cardenal se ha vuelto predecible, todas las llegadas son por el centro, y por ahí encontramos esporádicamente un centro de Daniel Roa desde el sector derecho.
Al minuto 26 sale Seijas de muy regular partido y entra Galván. Las cosas no cambiaron mucho. Minutos después sale lesionado Villarraga de aceptable partido en marca y entra para hacer se debut con la camiseta santafereña, Ariel Sevillano que no tocó mucho el balón.
Cuando el partido ya marcaba el minuto 46, Bedoya le quita limpiamente una pelota a Mc Nelly Torres al borde del área. De no ser así creo que el título de esta crónica sería otro.
El partido terminó en tablas, con varias cosas para rescatar y otras tantas para corregir. El mejor jugador del equipo sigue siendo Gerardo Bedoya, así a muchos no les haya gustado esta contratación, con el paso de los minutos se muestra mucho más estable. Él junto con Daniel Torres son muy sólidos en marca, les hace falta armar desde atrás el equipo y no tirar tanto pelotazo. Daniel Roa es la revelación del equipo, este jugador tiene 19 años y es de las divisiones inferiores del equipo, podría ser una alternativa para la selección Colombia sub 20. El buen momento de Agustín Julio que siempre que se le exige, responde. La pareja de defensas centrales que lucen cada día más coordinados.
Por corregir sigue estando la parte de arriba. Los delanteros como Leider, parecen en ocasiones almas en pena esperando que les llegue una buena pelota. Hay que trabajar en la definición ya que como no se tienen muchas opciones por partido, las que llegan hay que meterlas. El trabajo ofensivo de los carrileros es a veces, insuficiente y si se tiene en cuenta el torneo pasado, es algo que caracteriza al equipo. El trabajo de Seijas y Ulloque como volantes externos sigue en deuda, el veneco corre y las lucha todas pero sigue estando en un nivel desconocido para él. Para Ulloque, este en particular fue un mal partido, no tuvo la conducción que se le vio en los primeros partidos.
A pesar del resultado, el equipo salió aplaudido del Campín. Un aplauso condicionado a mejorar el nivel y a sumar de a tres puntos porque de a uno no rinde. La próxima cita será el próximo viernes cuatro de Marzo en el Parque Estadio contra el Envigado a las 8 de la noche.
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