Un empate con sabor a poco en Ditaires
Después de una semana muy agitada en materia administrativa, Santa fe empató en el estadio Metropolitano de Ditaires a dos goles contra las “Águilas doradas del Itagüí”. Los goles cardenales fueron obra de Centurión y Preciado.
En lo dirigencial a principio de semana se había confirmado que el matemático Otero seguiría al mando del equipo, pero tan sólo un día después, sorpresivamente se filtró la noticia que el Presidente del club estaba reunido con él para valorar su continuidad. Lo cierto fue que la reunión dejó al expreso sin estratega, e inmediatamente empezó la baraja de técnicos a sonar: desde el “Piscis” Restrepo, Julio Comesaña (que era la principal opción) hasta el Pecoso Castro, sonaron. Pero a última hora se llegó a un acuerdo con Arturo Boyacá vía telefónica ya que se encontraba en Venezuela asistiendo a Basílico en el Lara de la primera división.
No obstante a esta contratación, el juego de esta semana sería dirigido interinamente por Wilson Gutiérrez, quien en tres días tuvo que organizar un difícil juego ante el equipo revelación de la Liga Postobón.
Así que a las 3:30 el sábado y en la apertura de la octava jornada, el equipo formó con Julio; J Suarez, G Centurión, J Gonzales y J Arizala; D Roa, D Torres, G Bedoya, H Acosta: A Carreo y L Preciado.
Santa fe arrancó el partido esperando a ver qué proponía el local y durante muchos minutos sólo veía como jugaban las Águilas Doradas, quienes eran los únicos que tenían el balón. En la raya, el técnico interino cardenal, no musitaba palabra alguna a sus dirigidos. Arturo Boyacá observó el partido en el palco del estadio ya que todavía no estaba inscrito.
El local, que tenía el balón y que jugaba con una ansiedad propia de un recién ascendido, avisó con un tiro libre de David Córdoba, veterano ex jugador cardenal. Santa fe no conectaba tres pases seguidos y cuando se recuperaba el balón se entregaba a los rivales. Como el balón se jugaba en su mayoría, en campo cardenal, cuando llegaba a manos de Agustín Julio, él despejaba tan fuertemente que llegaba a manos de Julian Mesa, arquero del Itagüí. En eso se convirtió la primera hora de juego para el expreso.
Dieciséis minutos tardó el expreso para tener su primera aproximación al arco local. Gerardo Bedoya hizo un remate de media distancia que pasó cerca de uno de los verticales. Dos minutos después, tras un mal despeje de la saga cardenal Cleider Alzate remató a la entrada del área pero Agustín Julio conjuró el grito de gol de la tribuna.
El local era una tromba, tanto, que al minuto 20 Emerson Chamorro llegó por el centro tras un largo recorrido en donde no encontró obstáculo alguno y habilitó a Jorge Aguirre quien remató rasante por el suelo y su tiro encontró la pierna de Centurión. Su remate se desvió lo suficiente para descolocar a Julio y decretar el primer gol del partido. Gol rarísimo que según lo que mostraba el partido, era absolutamente justo.
El resto del primer tiempo tuvo más de lo mismo, dominio local, pero bien conjurado por la saga defensiva y el portero visitante.
El segundo tiempo no tuvo cambios para el elenco cardenal, pero sí una variación de pensamiento, de orden táctico y de nivel de juego. Con el marcador en contra, el expreso salió decidido a voltearlo a como diera lugar.
A los dos minutos de juego, Ariel Carreño hizo un disparo al arco local. El expreso empezaba a avisar que el partido así no terminaría. Nueve minutos más tarde Leider Preciado quien también haría un remate al arco. Pero sería después de un tiro de esquina que Santa fe abriría el marcador, tras un potente cabezazo de Germán Centurión. Golazo que le devolvía el alma al cuerpo a los jugadores y a los hinchas del expreso. Pero aquí no terminarían las cosas.
Al minuto 20, cuando aun no se terminaba de festejar el empate, Leider, quedó solo dentro del área y remató al palo más largo del arco pero el rebote le volvió a quedar a él, quien con el alma del goleador que intenta despertarse se abalanzó por el balón de cabeza y decretó la victoria transitoria. Golazo bien elaborado de un Santa fe que era otro, tal vez el mejor que se haya visto desde el inicio de esta Liga Postobón.
Ya un poco cansado, saldría el autor del segundo gol por Sergio Galván, quien recibiría una falta, que a la postre, le valdría la expulsión a Javier López, volante del Itagüí. Con 20 minutos por jugar, el expreso tenía un hombre de más, que a larga no pudo aprovechar.
Santa fe pudo poner la puntilla del ataúd por medio de Ariel Carreño a quien le quitaron limpiamente el balón cuando ya iba a rematar. Hubiera sido un marcador definitivo y la primera victoria en condición de visitante del año.
Pero como dicen por ahí, el que no los hace los ve hacer. A falta de seis minutos para el final del encuentro, Elkin Serrano remató de costado un “busca pies” que desafortunadamente, para las intenciones del visitante, golpeó en las piernas de Jhonnier Gonzales y se metió en el arco de Julio, decretando la igualdad definitiva en este vibrante partido.
Al final, un resultado justo por lo que mostraron los dos equipos a lo largo del partido. Ahora, para la siguiente fecha se espera el primer clásico del año, en donde Santa fe será local ante un Millonarios que por estos días muestra lo mejor de su juego. Lo avalan sus resultados. El partido será el próximo domingo a las 3:00.
Por ahora, todos a llenar el Campín, hay que demostrar que pase lo que pase en lo administrativo, lo más valioso de Santa fe son sus hinchas, que son quienes escriben de la mejor manera, la historia de este club.
Para comentarios y/o sugerencias los espero en @alejobustamante.